Uno de los materiales más comunes en la vida diaria es el acero. Existe una gran variedad de aceros, con diferentes características dependiendo sus aplicaciones. Si bien, es un material extraordinario porque puede utilizarse de diferentes formas, el acero se encuentra en varios grados y con distintas composiciones químicas. Lo más importante es que el acero se compone de dos elementos básicamente: el carbono y el hierro. Lo que supone la diferencia entre aceros es cuando se agregan elementos adicionales.

A continuación, enlistamos los cuatro tipos de acero más comunes:

Acero inoxidable
Es el acero más utilizado, tanto en las industrias, como en los hogares. Contiene alrededor de un 10% y 20% de cromo, por lo que es muy resistente a la corrosión, se moldea fácilmente, y pueden fabricarse artículos electrodomésticos, equipos quirúrgicos, cuberterías, etc.

Acero al carbono
Es un tipo de acero color mate y muy sensible a la corrosión. Puede ser de tres tipos: acero con bajo, mediano y alto contenido de carbono.

Acero aleado
Contiene una mezcla de variedad de metales, como cobre, aluminio, níquel, etc. Son aceros de bajo costo, resistentes a la corrosión y se utilizan para fabricas tuberías, cascos y piezas de barcos, piezas automotrices, etc.

Acero para herramientas
Este tipo de acero, como su nombre lo indica, se utiliza para fabricar herramientas como llaves, martillos, etc. Es de propiedades duras y resistentes al calor y a las marcas. Contiene una mezcla de cobalto, molibdeno o tungsteno.